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Exposición Colectiva | «Instant Life» | 20 marzo – 22 mayo 2021

“Para dominar el futuro, uno tiene que controlar el presente.”

Contrafuegos: reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal, Pierre Bourdieu, 2000

«La Vida instantánea» (Instant Life) es una idea desarrollada por el filósofo y sociólogo Zygmunt Bauman en su obra “Modernidad Líquida” publicada en el año 2000. Bauman vino construyendo el concepto de “modernidad sólida y líquida” hasta su fallecimiento en 2017, siendo uno de los pensadores más brillantes del siglo XXI. Para él el individuo no ansía liberarse hoy día de nada sino más bien someterse a las estructuras de la sociedad en la que se inscribe. Nuestra identidad se construye siempre en referencia “al otro”, a la aceptación del otro en las redes sociales a través de los likes por ejemplo, y a la acumulación adictiva de bienes de consumo. Todo ello nos aboca a una sensación de frustración e inconclusión sin solución aparente. El individuo hedonista y narcisista que plantea Gilles Lipovetsky en “La era del vacío” (1983) se mira en el espejo donde ve reflejado a un ciudadano poco desprendido con sus semejantes, donde la filantropía, la solidaridad, y la empatía brillan por su ausencia en favor del “hiperindividualismo”.

Otro de los fenómenos a la orden del día es la procrastinación, es decir, el aplazamiento voluntario de tareas, deberes o responsabilidades por otras que nos producen un efecto gratificante instantáneo, fácil, e irrelevante: es mejor ser novios eternos que esposos, eternizarse en casa de los padres que emanciparse, perfeccionarse a uno mismo que tener hijos. Sin duda, que la creciente precariedad económica y laboral de los jóvenes provoca estos efectos, pero no siempre, y en todo caso resulta una excelente excusa para procrastinar.

La vida se ha convertido en un software en vez de un hardware: el nomadismo, la precariedad, la incertidumbre. Siempre esperando con ansiedad la siguiente “release”, la siguiente “versión” del programa de nuestras vidas. La vida instantánea que vivimos rechaza el largoplacismo, porque nada dura ya: ni el puesto de trabajo, ni la pareja, ni el suéter de Zara. Las personas llegan al punto de preferir no involucrarse demasiado en las relaciones humanas. ¿Para qué abrirme y exponerme cuando la relación sentimental o de amistad tiene fecha de caducidad? Es invertir tiempo y esfuerzo para nada. En cambio, se vive al día: una suerte de carpe diem extremo. Como el propio Woody Allen afirma, “no quiero alcanzar la inmortalidad gracias a mi obra, quiero alcanzarla no muriéndome”, y ello alcanza a la “experiencia inmortal” del selfie de las redes sociales, esa especie de sacralización del aquí y el ahora, el “yo estuve allí” que generan estas “fotografías conversacionales” -siguiendo a Joan Fontcuberta– con las que nos comunicamos fluida y desmaterializadamente.

En este proyecto expositivo el comisario da carta blanca a un puñado de artistas que cada uno seleccione una única pieza de su corpus artístico que, según su criterio, desarrolle o niegue el concepto de “vida instantánea”, y lo hace además intencionadamente con tan solo dos meses de antelación a la inauguración de la exposición. Reivindica así la impulsividad y una manera de hacer “arte rápido” (fast art), buscando reflejar lo líquido de nuestra vida actual: la instantaneidad, el cambio constante, la transitoriedad, la no-planificación, lo efímero y la inmediatez, lo impulsivo versus lo reflexivo, lo visceral versus lo racional.

Artistas participantes: Alfonso Almendros, Mira Bernabeu, Matías Costa, Iñaki Domingo, Mendia Echeverria, Sandra Paula Fernández, Joan Fontcuberta, Fernando Maselli.

Comisariada por Juan Curto

Para recibir los materiales de la exposición (nota de prensa e imágenes) contacta con nosotros en el (+34) 91 429 17 34 o en info@camaraoscura.net


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